Segundas Oportunidades




En Agosto 2003, como parte del crucero del PATOMAC Grupo C a bordo del barco de investigación de RSMAS F. G. Walton Smith, se lanzaron cuatro boyas derivantes a unos 50 kilometros al este de Miami para estudiar la dispersión de partículas (como por ejemplo las larvas de pescados) en la Corriente de la Florida.

Este fue nuestro segundo intento de lanzar dos de las boyas. Habían sido lanzadas durante el primer crucero de PATOMAC en Julio, 2003, pero dentro de unos días fueron recogidas por un pescador y terminaron en un bar de un muelle de Cabo Canaveral, FL. Puedes leer lo que pasó aquí .

Al principio, las cuatro boyas derivantes se mantuvieron muy cercas unas de las otras. Aunque no se puede ver en la figura, las boyas estuvieron menos de un kilometro aparte durante este segmento.

Las boyas derivantes fueron lanzadas cerca del centro de la Corriente de la Florida, parte del sistema de la Corriente del Golfo. La corriente esta restringida al Canal de la Florida, un canal de 100 kilometro de ancho y 850 metros de profundidad (a la latitud de Miami) que pasa entre Florida y el Banco de las Bahamas. El flujo de esta región es mayormente rectilineo, con relativatimente pocas fluctuaciones limitadas a los lados. Cuando la corriente sale del Estrecho de la Florida ya no es restringida por el canal y tiende a desarrollar grandes meandros que a veces se separan y forman anillos, particularmente en la región justo al sur de Cape Hatteras, North Carolina. La divergencia del recorrido de las boyas es consistente con este fenómeno.

Varios estudios tambien han sugerido que una cadena de montañas submarinas localizada a 66°O de longitud ("New England Seamount Chain") también tiene una gran influencia en el flujo; en este sentido, fíjese como las boyas divergen rápidamente a esta longitud.






Aquí está la última trayectoria de las boyas derivantes: